PASAJE GüEMES

















El recorrido continua hoy por un pasaje diferente a los que vimos, en este caso es un ejemplo de pasaje comercial cubierto.
Se trata de la Galería General Güemes, ubicada en la calle Florida, entre Bartolomé Mitre y Tte. J.D. Perón, un lugar más que interesante dentro de la ciudad.

Inaugurada en 1915, formó parte del proceso de transformación y renovación urbana y edilicia que se inició en Buenos Aires a fines del s. XIX, por el cual la ciudad comenzó a cambiar su trazado colonial con la apertura de nuevas arterias, como la Av. de Mayo, seguida por una sucesión de importantes obras y edificios públicos y ensanches de calles.  

Ubicada en el medio de estas obras se encontraba la calle Florida, celebre via en la que se evidenciaba el progreso y la prosperidad económica del país a principios del siglo XX.
Con los cambios ocurridos a su alrededor, comenzó a verse desbordada tanto por el tránsito vehicular como por el peatonal. Por estas razones se decidió limitar el tráfico de vehículos durante la mayor parte del día, aportándole un carácter peatonal que se iría extendiendo cada vez más. También se generaron desahogos para descongestionar el tránsito de la gente, con amplias ochavas en las esquinas y con pasajes, como el de la Galería Güemes.

Novedosa en la ciudad, su tipología de galería comercial derivaba de la creciente economía del capitalismo mercantil. Este ultimo imponía la asociación del poder adquisitivo con el acceso a los niveles mas altos de la escala social, por lo que se generó una multiplicación de tiendas y comercios que incrementaban el valor del suelo donde se ubicaban.

Así, con sus 14 mts. de alto y 8mts de ancho, el pasaje atravesó la manzana, prolongándose desde la calle Florida hasta la calle San Martín
Agregó a la calle abierta un paseo público protegido de la lluvia y el frío  donde se disponía de la luz natural del sol a través de sus cubiertas vidriadas durante el día y de la iluminación artificial durante la noche, en contraste con las penumbras de la calle.

El edificio que contiene al pasaje fue transgresor por su multifuncionalidad: concentrando actividades comerciales, financieras y de espectáculos y entretenimientos, entre otros. 
También asombraron sus adelantos en técnicas constructivas (por ej., el uso del hormigón armado en lugar de la conocida estructura metálica) y de confort y seguridad, en sus instalaciones para calefacción, ventilación, iluminación, protección contra incendio y ascensores. 
No menos impactantes fueron sus 87mt de altura, haciendo de él uno de los primeros rascacielos de la ciudad.

Perteneciente al estilo Art Nouveau  (movimiento arquitectónico internacional surgido en Europa a fines del Siglo XIX y extendido en Argentina en forma contemporánea), con este edificio se alcanzó una monumentalidad del mismo no habitual en Buenos Aires.  
Esto se acentuó un año mas tarde, con la construcción de la Confitería del Molino, ambas obras del arquitecto italiano Francisco Gianotti.

Esta galería tiene sus predecesoras en Paris, donde los pasajes comerciales cubiertos eran, y aún son, un referente. Esto no es casual, ya que en esa época nuestro modelo a seguir radicaba en Francia, más precisamente en la ciudad de Paris.
Allí los pasajes cubiertos surgieron en gran cantidad entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX. Los intereses para construirlos fueron los mismos que los de la galería Güemes: principalmente por razones comerciales, y también como medio para ordenar el tránsito de la gente por las calles cuyas dimensiones habían quedado insuficientes, y proteger al caminante de las inclemencias del tiempo en su paso por ahí.

Gran conocedor de ambas ciudades,  Julio Cortázar unió en la literatura la porteña Galería Güemes con una de ellas,  la parisina Galerie Vivienne,  en su cuento “El otro cielo”:

“…Todavía hoy me cuesta cruzar el Pasaje Güemes sin enternecerme irónicamente con el recuerdo de la adolescencia al borde de la caída; la antigua fascinación perdura siempre, y por eso me gustaba echar a andar sin rumbo fijo, sabiendo que en cualquier momento entraría en la zona de las galerías cubiertas (de Paris), donde cualquier sórdida botica polvorienta me atraía más que los escaparates tendidos a la insolencia de las calles abiertas. La Galerie Vivienne, por ejemplo, o el Passage des Panoramas con sus ramificaciones, sus cortadas que rematan en una librería de viejo o una inexplicable agencia de viajes donde quizá nadie compró nunca un billete de ferrocarril, ese mundo que ha optado por un cielo más próximo, de vidrios sucios y estucos con figuras alegóricas que tienden las manos para ofrecer una guirnalda, esa Galerie Vivienne a un paso de la ignominia diurna de la Rué Réaumur y de la Bolsa (yo trabajo en la Bolsa), cuánto de ese barrio ha sido mío desde siempre, desde mucho antes de sospecharlo ya era mío cuando apostado en un rincón del Pasaje Güemes, contando mis pocas monedas de estudiante, debatía el problema de gastarlas en un bar automático o comprar una novela y un surtido de caramelos ácidos en su bolsa de papel transparente, con un cigarrillo que me nublaba los ojos y en el fondo del bolsillo, donde los dedos lo rozaban a veces, el sobrecito del preservativo comprado con falsa desenvoltura en una farmacia atendida solamente por hombres, y que no tendría la menor oportunidad de utilizar con tan poco dinero y tanta infancia en la cara...”

La introducción en Buenos Aires de este nuevo modelo, la galería comercial cubierta,  generó un proceso de transculturación, al adoptarse como propios rasgos de otra cultura diferente.
Con el paso del tiempo estas galerías pasaron a formar parte del patrimonio de Buenos Aires y, por lo tanto, de la identidad de sus habitantes.

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Bibliografía:

- Arq. Rolando H. Schere, PASAJE GüEMES. 
  En PASAJES.
  Editorial Colihue (1998)

- GALERIA GENERAL GüEMES.
  En Revista TECNICA Y ARQUITECTURA.  (Enero 1916)

 - Favio Grementieri, FRANCISCO GIANOTTI.
  En BUENOS AIRES ART NOUVEAU
  Editorial Xavier Verstraeten (2007)

- José Luis Lanuza, PEQUEÑA HISTORIA DE LA CALLE FLORIDA. 
  Cuadernos de Buenos Aires V (1976)

- Julio Cortazar, EL OTRO CIELO.
  En TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO. (1966)

- GALERIE VIVIENNE
  http://www.galerie-vivienne.com/

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Este post es parte de: Misteriosa Buenos Aires. Pasajes y Cortadas






8 comentarios :

Holasoy Vir!!! me encantan tus salidas y me inspiran a conocerlas y fotografiarlas!
Gracias a un post pasado conocí el pasaje de la calle Quintino y el de Vicente Lopez!
me encantaron!
Gracias por acercarme a ellos!

Mercado de Pulgas respondió...

Gracias a vos Vir! besos!

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Hola! muy buenos recorridos y fotos! te sigo!

Mercado de Pulgas respondió...

Muchas gracias! me alegro que te gusten!

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Hola!!
Que buen paseo.Me encanto el blog,sigo pasando.
Jor

Mercado de Pulgas respondió...

Gracias Jorgelina, te espero por aca! besos!

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Ana!! Cómo estas? Mañana voy a conocerlo en el Open House Buenos Aires!!
Después te cuento cómo me fue :)
besos!

Mercado de Pulgas respondió...

Hola Maru, como estas?
Lo fuiste a conocer al pasaje?

Besoss!

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